Cuentos de los mares del sur, el bien y el mal al estilo Caribe
Sueños hechos realidad al módico precio de tu alma, una isla
con el tesoro pirata más grande esperando a ser encontrado, unos recién casados
que se enfrentan a las intrigas y conspiraciones de una isla, eso y más son las
aventuras que se narran en los mares del sur.
Simplemente este es uno de mis libros favoritos, cuentos
escritos con destreza adornados con la cantidad exacta de descripciones para
llevar tu imaginación a los parajes del caribe; además los conflictos éticos de
los personajes despiertan tu empatía.
Al escritor escocés Robert Louis Stevenson se le conoce por
la novela El extraño caso de Dr. Jekyll y mr. Hyde, un clásico de la literatura
universal que aborda el tema de la dualidad del bien y del mal presente en todos
los seres humanos. Pero en Cuentos de los mares del sur, esa misma óptica se
aprecia en las comunidades, desde una tripulación de ambiciosos piratas, hasta
comunidades isleñas que maldicen a una mujer o crean fraudes empresariales.
Imaginen que se encuentran al hombre más triste del mundo;
él vive en una hermosa casa un bello vecindario, tiene todo lo que podría desear,
pero teme que la muerte lo encuentre antes de vender el objeto que le ha
permitido tenerlo todo, y entonces su alma quede confina al infierno. Pues eso
es justo lo que pasa en el cuento El diablo en la botella.
En La palaya de Falesa, se toma en cuenta la abusiva forma
en que los blancos impusieron el matrimonio en las islas caribeñas, acción que
digamos era éticamente gris, hasta que una práctica continua de fraude, la convierte
en un abuso de poder. Y en La Isla del tesoro te dejas contagiar de la astucia
de piratas, aventureros y cazatesoros.
Sin duda leemos estas historias desde la ética actual y
personal, para otros tal vez estos cuentos sean apenas para pasar el rato sin
adentrarse en la profundidad del bien y el mal. Pero, para mí, Robert Louis Stevenson dio a su trabajo
una profunda carga en las acciones de sus personajes, creando textos que trascenderán
el tiempo.


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